sábado, 19 de diciembre de 2015

La vida, ese pequeño espacio entre dos largas muertes




El amor salva nuestra vida y una buena vida justifica nuestra muerte.
Por eso, vivamos hoy, hagamos de cuenta que este es nuestro último día.
Caminemos despacio, bebámonos el sol.
Riámonos con la boca bien abierta. Abracémonos fuerte y seguido.
Hagamos de la charla intrascendente nuestro mejor momento.
Y mientras tanto, seamos generosos, responsables y éticos. Querámonos más.

Pero por sobre todo, respetemos al otro, porque si lo hacemos, nos estaremos respetando a nosotros mismos, y cuando menos nos hayamos dado cuenta, seremos inmensamente felices. 

Stella Maris Riera Argentina (1958) Psicoanalista, Oidora y Contadora de Historias

2 comentarios:

  1. Un canto a la vida, al pleno gozo de ésta, y a la unión entre humanos desde el respeto.
    Hermoso y profundo, Stella.
    ¡Abrazo, compañera! ;)

    ResponderEliminar