lunes, 18 de abril de 2016

Sublimar es Sanar: Hola Soy Natalia - Testimonio de Vida

Sublimar es Sanar: Hola Soy Natalia - Testimonio de Vida: Testimonio de Vida - Este testimonio va sólo con nombre por expreso pedido de quien me lo envía (*) "Hola soy Natalia": Una dolorosa historia de pérdidas y maltrato.

Hola Soy Natalia - Testimonio de Vida

Testimonio de Vida



-Este testimonio va sólo con nombre por expreso pedido de quien me lo envía (*)


Hola soy Natalia. A los 25 años tuve una hija con un malformación cardíaca, vivió 45 días y falleció porque ni la clínica, ni la obra social, le dieron prioridad a la operación. Inicie juicio, nunca supe por qué ni a qué hora murió mi hija.
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El vacío que quedó me hace sentir culpable quería morir por no poder defenderla. (1)
Empecé a tener mucho miedo a la muerte
No a la mía sino a la de mis seres queridos Pasaba días reflexionando en qué me había equivocado, me echaba la culpa. Después de muchos años de rezarle a la Virgen, le  pedí por favor que me ayude a perdonarme, por no poder defender a mi hija, yo sabia que no había hecho nada malo, pero mi deber era cuidarla y protegerla, me comía la culpa de su muerte , aunque sabia que los médicos me mintieron que iba estar todo bien, yo soy mi mayor verdugo.
No lo superé. Aprendí a convivir con el dolor, es como una mochila con piedras. A veces pesa más, otras no tanto. Para entonces también mi hermana había muerto por mala praxis y mi padrino.
Pasaron años... tuve otro bebe, No lo quería querer por miedo a perderlo, porque cuando murió mi hija dije: -qué hago con todo este amor que tenia para ella?-  Fue difícil.

Unos años mas tarde, florezco, pude perdonarme,  darme cuenta que no pude hacer nada porque no sabia, no porque no quería. Pero la relación ante la perdida no quedó del todo bien.
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Me entero que tiene otra pareja (2)
Se quería separar, yo no sabia como darle de comer a mis hijos, ya que trabajaba pero no me alcanzaba y el iba y venía. Se iba quince días,  volvía llorando, y después lo mismo. 
Empezaron a molestar mis hijos, que son también de él, pero yo me apropio para defenderlos. 
Me trata mal y los trata mal. Su pareja lo llamaba a cada rato, me entero que cuando yo iba a trabajar él se quedaba con ella y su hija.
Después de esa situación pretendí defender lo indefendible: un matrimonio que no existía.
Él no quería perder nada, es más, quería dos familias. 
Me empezó a decir que yo era parte de su pasado, se iba… cuando no tenia plata se quedaba. 
Me enfrenté por teléfono con su amante; él se ofendió. Me dijo: -por tu culpa no me va hablar más- y se enojó. No salía de casa para decir que no estaba con nadie, como un nene caprichoso, todo le molestaba, y decía: -ves? hago lo que querés- hasta que lo echaba.

Mi cerebro empezó a hacer innumerables cuentas para ver como podía sobrevivir sola (me era imposible). Intenté irme una vez y amenazó con un arma con suicidarse.

Lo que detonó en mí  fue un miedo terrible (3) 
No conocía a esa persona que estaba frente mío. Yo le tengo terror a las armas.
Iba desmejorando, mi cabeza no paraba de pensar , mi familia muy preocupada, mi papá angustiado.

Vuelvo a la casa de mis padres . Ellos decían vas a salir adelante,  pero yo no escuchaba. Sentía que tenia que volver al lugar donde viví  (otra vez la culpa) Me decía –algo hice malo-  Solo quería buscar una solución a lo que estaba roto. El me decía que se iba a matar y que iba a ser mi culpa, lo que me generaba miedo. No quedé bien parada con la muerte: cuando murió mi hija con 9 meses de embarazo, verla, tocarla, ¿para qué me la dieron si me la iban a sacar?

Volví al lugar donde fue mi casa (2). Siguieron los llamados, las salidas, los malos tratos. Entonces le pido por favor a mi hermana que me saque de ahí (no podía dormir pensando pavadas. Estuve una semana sin dormir y con temblores) 

Un día se enojó no se por qué empezó a gritarle a los chicos, a golpear con el puño la puerta. 
Me vino un dolor de cabeza y me sonó en la cabeza un tic como si se rompiera una cuerda de guitarra. Palpitaciones, no podía dormir, sudaba, no concebía el sueño y deambulaba de noche. Era miedo al miedo mismo. A lo incierto. (3)

Hago denuncias (ni pelota) Voy a la comisaría de la mujer. Me sacan cagando , por no estar apuñalada, no contemplan la violencia psicológica. -Si se quiere matar que se mate…-  Yo no estaba bien, ver con un arma al padre de tus hijos…  No sabia con quien conviví 14 años. No me atendieron, me echaron, estaba desorientada (3) Para mí eso era una película, eso que les pasa a los otros, como cuando murió mi hija.

Le pedí a mi hermana que me viniera a buscar porque yo ya no tenia ganas de vivir.  (3)
No podía ocuparme de los chicos. Me llevó a mi casa con mis papas y me escapé un día con mis hijos.
Me llamaba con que volviera que se iba a matar. No se,  pero me aterraba la palabra muerte.

Y volví. (2) Con el vivían los malos tratos, levanté mis cosas y mis hijos y me estaba yendo tomó un montón de pastillas. Decía que si me iba se mataba, abrazaba a mis hijos y les pedía que no lo dejen. Tuve que decirles que me estaba enfermando. Me fui. Me amenazaba. Pero otra vez volví. (2)

Era como el Síndrome de Estocolmo. (5) Sabia que no iba, pero me ganaba el miedo
Y porque el maltrato empieza con la degradación psicológica de la persona yo me sentía un sorete y los demás que decían que cuide mi matrimonio que eso es normal (4)  (Se ve que lo normal no es lo mío).

Mi familia me quería ayudar pero no había lugar en el mundo en el que quisiera estar.
Volví, me recibió, pero puso condiciones; me dijo que no hable más con mi hermana ni con mi familia.
Mi papa llorando me dijo: -si volvés va a hacer con vos lo q quiera y no te voy a poder ayudar -.

Yo fumaba dos paquetes de cigarrillos, no comía, baje 10 kilos. Me agarró anorexia nerviosa y ataques de pánico: “Me faltaba el aire y necesitaba que me abracen, me sentía morir”. (3)
Cuando llegue a la casa  me empezó a hostigar. Decía que se equivocó que lo perdone. Sentía una sensación de vacío; le dije: lo que yo busco ya no está-  El murió en vida. Veía su cara y me acordaba cuanto nos quisimos alguna vez. Pero lo escuchaba hablar y era otra persona
Murió y no me di cuenta y fue muy doloroso ver a alguien vivo pero que ya no es la persona que conociste. Un muerto vivo. Me costó dejar mi casa y mis cosas, pero él no se iba a ir. Agarré a mis hijos y volví llorando a casa. 
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Los ataques de pánico se hicieron parte de mi vida: a veces me late todo el pecho
Suelo hacer una tragedia de algo. Tengo a flor de piel los sentimientos, me duele no poder darle lo que quiero a mis hijos, a veces tengo ganas de terminar de sufrir. Soy incapaz de lastimar a alguien, pero siento que me pesa vivir.

Voy a la psicóloga y al psiquiatra.
Estoy medicada. No le puedo decir a casi nadie que estoy enferma, que la tristeza me invade el cuerpo, que falleció, mi  papá y es otra persona que amo, y que no voy a ver mas. Todos los días lucho por mis hijos. Engordé, tomo mis pastillas, aunque me gustaría no depender de ellas, pero fui a pedir ayuda, por mis hijos  (fui a un hospital publico que se especializa en problemas psiquiátricos).

Es feo estar enfermo del alma o la cabeza. Mucha gente me ayudó y me ayuda, otras, no entienden lo que es tener expuesto que te duela que te arda que palpite.

Esto es vivir el día a día, tratar de no angustiarte, pedir ayuda para que sepas que no estás loco, que hay más gente con este trastorno, y que sólo no podés.

Buscá un doctor que te ayude...
Después de la muerte de mi hija no creo en los doctores, creo en las personas busca una persona que sea psicóloga con la que te sientas bien…  vas a ver que de a poco vas a estar mejor.

Esto no se cura, se trat@.

Lo que lamento es no poder regalarle una sonrisa a mis hijos (no me sale)

Besos doc  espero que le sirva.


Notas
(*)  Ella lo dijo así: por favor mi nombre si, no mi apellido, tengo dos hijos de 18 y 11. Yo tengo 39)
(1) La muerte y las situaciones de pérdidas
(2) La relación de pareja: la infidelidad, el maltrato, el hostigamiento, las amenazas, las sensaciones de culpa, y el eterno retorno de lo igual. 
(3) Los Síntomas
(4) La rígida auto-crítica, la propia denigración, la autoestima degradada. La mirada del otro, el deber ser, la importancia del juicio externo.
(5) Se llama así a la "identificación con el agresor". 

Naty gracias por tu valentía por contarnos tu historia, por tomarte tiempo para hacerlo y por haber abierto tu corazón a todos nosotros. Tu historia podría ser abordada desde tantos lugares que no me atrevo a encasillarla en un solo tema, por eso me tomé el atrevimiento de poner algunas notas a pié de página a modo de aclaración para quienes leen. De nuevo muchísimas gracias. 


Si querés contarnos tu historia escribime a lic.smriera@yahoo.com.ar 
Seguramente del otro lado habrá alguien esperando escuchar tus palabras. Gracias. 
Lic. Stella Maris Riera





Me pregunto qué tiene en la cabeza

Klimt

Me pregunto qué tiene en la cabeza
Si se siente feliz
Si algún mal la aqueja
Tan bella y enigmática…
Me pregunto ¿qué tiene en la cabeza?
Si flores migratorias
Si pájaros salvajes
Si vientos indomables
Tan bella y enigmática…
Perdiéndose de a poco
Hallándose de a ratos
Me pregunto qué tiene en la cabeza

Inspirado en la pintura de Klimt (uno de mis artistas favoritos)
Stella Maris Riera. Argentina (1958). Psicoanalista. Contadora de Historias


Otras Obras del Autor 
















sábado, 16 de abril de 2016

Sábados de Poetas - 16/4 - Pablo Neruda

Para la Serie: "Sábados de Poetas"
Pablo Neruda


El Pájaro Yo

Me llamo pájaro Pablo,
ave de una sola pluma,
volador de sombra clara
y de claridad confusa,
las alas no se me ven,
los oídos me retumban
cuando paso entre los árboles
o debajo de las tumbas
cual un funesto paraguas
o como una espada desnuda,
estirado como un arco
o redondo como una uva,
vuelo y vuelo sin saber,
herido en la noche oscura,
quiénes me van a esperar,
quiénes no quieren mi canto,
quiénes me quieren morir,
quiénes no saben que llego
y no vendran a vencerme,
a sangrarme, a retorcerme
o a besar mi traje roto
por el silbido del viento.
Por eso vuelvo y me voy,
vuelo y no vuelo pero canto:
soy el pájaro furioso
de la tempestad tranquila.



En esta sección "Sábados de Poetas" pretendo rendir mi pequeño homenaje a todos aquellos que me permitieron encontrar en la lectura mi refugio preferido la excusa perfecta para quedarme en casa, y de paso con mi blog, compartiéndolo, jugar a que ustedes y yo, estamos juntos. Que lo disfruten 

miércoles, 13 de abril de 2016

Hogar Dulce Hogar: situaciones de la vida cotidiana





Brunito: Má! cuando nos morimos, volvemos a ser seres humanos?
Yo: Mmm.. no sé...pero hay mucha gente que cree que si, que eso pasa..
B: Yo, si me transformo en persona de nuevo, quiero que vos vuelvas a ser mi mamá..
Yo: Ayyy..yo tambien! ( "muriendo" de amor!) Bueno..quién te dice, en otra vida ya fuimos madre/hijo y no nos acordamos no?
B: Puede ser.. En la próxima vos ponete Irene, así yo te reconozco..
Yo: Pero el nombre me lo eligieron los abuelos..
B: Bueno, yo les voy a avisar a ellos y vos entonces, poneme Bruno a mí. Así nos reconocemos y nos encontramos de nuevo dale?
Como amo a mi pequeño demonio!!!
‪#‎MadreEHijoParaTodaLaEternidad‬

Nota Psi: Cuando un niño juega con su imaginación, se siente todopoderoso, es el dueño de su mundo, lo crea a voluntad, inventa, transforma. Los primeros años de vida, prima en el niño lo que llamamos el pensamiento mágico. A medida que va creciendo y con la entrada en la escuela primaria, la fantasía va quedando atrás y se abre el camino hacia la investigación y con ella, también a la realidad. En esta nueva etapa, la pulsión se impone como el "deseo de saber" pero tomar lo nuevo no es tarea facil. Hacerlo, implicará asumir riesgos, y dependiendo de cada niño, tal vez sentir temores o inseguridades.  Será entonces, que la contención, la palabra a tiempo, el apoyo de la familia, harán que estas circunstancias esperables no devengan en traumáticas.  Lo que se adquiere y lo que debe abandonarse tendrá gran importancia, porque en ello se jugará lo que a posteriori será vivido como presencia-ausencia / ganancia-pérdida. Es decir, esto que el niño "fantasea" y luego "investiga" le irá allanando el camino, le irá enseñando, preparándolo de algún modo para las nuevas situaciones que en un futuro deberá atravesar. Como dije, la familia, con su intervención, a través de la calidez, del sostén, y la palabra, harán de estos momentos un proceso saludable.  (SMR)


martes, 12 de abril de 2016

Ataque de Pánico: La Pregunta de la Familia: -cómo puedo ayudar?-





Los seres humanos al nacer advienen a un primer grupo de pertenencia: la familia (1). Es en él donde se espera se satisfagan las necesidades básicas, además de crecer, adquirir hábitos, costumbres y rasgos específicos. Esto no es al azar sino que son los padres los que a través de la contención, el sostén y la palabra, los irán determinando en el desarrollo, y la maduración. Por supuesto que existen otros factores determinantes como lo son los propiamente individuales, singulares en cada sujeto.
Ahora bien. ¿Qué sucede cuando un miembro del grupo se enferma?
Pensemos juntos en esta pregunta.
En una primera instancia habrá que ver de qué tipo de enfermedad estamos hablando, del tratamiento que requiere, de la duración del mismo, de las posibilidades o no de recuperación. Es decir: hay una primera variable a tener en cuenta a la hora de intentar responder la pregunta del inicio que es ¿cómo puedo ayudar? y tiene que ver con la información.
*Para ello es básica la comprensión de la enfermedad.
*Y por sobre todo la comprensión del Sujeto.
*Ver al Ser Sufriente que detrás de esa enfermedad se oculta, a la vez que se muestra.
En relación a ésto el apoyo de la familia se torna un factor privilegiado. Y si de miedos estamos hablando, mucho más.
En el Ataque de Pánico, a diferencia de las fobias (3), el Sujeto siente miedo a todo. Volverse loco o morir suelen ser pensamientos comunes, continuos, que se vuelven tortuosos(2). En él se produce el famoso “miedo al miedo”. El sujeto se encuentra en una actitud de alerta expectante donde prima el temor a que la crisis se vuelva a repetir. 
La enfermedad trae cambios en las rutinas, y esos cambios pueden limitar al sujeto en sus actividades diarias.
Con ellas, las relaciones familiares se ven alteradas.
Por eso, insisto, el punto uno para ayudar, es comprender, y para hacerlo es necesaria la información.
Es importante saber que los miedos que el sujeto siente suelen ser irracionales, no tienen una coherencia lógica entre lo que le dice su percepción y la realidad misma.
Resulta fundamental tenerlo en cuenta a la hora de acompañar a esta persona.
Perdón que insista en ello, pero es que si esto no queda claro, va a ser difícil que puedas ayudar.
De nada vale que te enojes intentando hacerle comprender razones. Tenés que saber que no es obstinado, ni quiere contradecirte, sólo le pasa que su pensamiento se ha vuelto rumiante y puede pensar en éso y sólo éso. Aunque razone junto a vos, su sentimiento seguirá siendo el mismo. Deberá pasar mucha agua bajo el puente para que estas sensaciones que hoy tiene, comiencen a ceder. Por eso, si querés ayudarlo, tolerancia y paciencia tendrán que acompañarte a partir de ahora.
Otra cosa para recordar es que se van a producir recaídas. Eso no significa que el sujeto no esté mejorando. Seguramente lo esté haciendo, pero el camino que lo llevará a superarse de ningún modo es lineal. Habrá avances y retrocesos. Y es esperable que así sea, porque será justamente en esos retrocesos donde tendrá la oportunidad de reevaluar situaciones, historias familiares, posibles traumas, y al reevaluar también reevaluarse, y viendo hacia atrás, verá lo antiguo, lo deficitario, pero también lo positivo y será con todo  eso que inicie su propio camino para una nueva construcción de su identidad.
Mientras esto ocurra, no olvides que tu hermano, tu pareja, tu hijo, o quien sea ese familiar que esté atravesando por esta situación, reitero, no olvides que está sufriendo. No olvides que su esfuerzo por cambiar es grande y que cada recaída para él, representa un fracaso y a la vez, una nueva posibilidad.
Si querés en el momento de crisis podés realizar con él una respiración guiada,  ayudalo inspirando y exhalando el aire juntos, mostrale que hacerlo no es ridículo, ni tiene por qué avergonzarlo, porque sólo es un recurso más para salir de ese momento; contale que ponga su atención en esa respiración. Vos mismo vas a ver que al principio va a ser anhelosa, pero poco a poco se irá tornando cada vez más calma. Y vos habrás sido parte de ella.
Mirá… en esos momentos no hay muchas cosas más que puedas hacer, pero sí una y para mí, la más importante:  ACOMPAÑALO.
Hacele sentir que estás ahí, a su lado, sosteniéndolo.  Ya sea que necesite llorar, temblar, hablar, o tal vez permanecer en silencio.
Transformate en mi auxiliar, en su aliado, alentalo, sé su soporte, dale comprensión; eso lo alentará a seguir adelante, a conseguir nuevos logros, y a volver a confiar en su entorno pero fundamentalmente en sí mismo.
(1) “La familia: primer grupo de pertenencia en el que el cachorro humano adviene y en el que se lo recibe en un baño de lenguaje. En un primer enfoque, la familia aparece como un grupo natural de individuos unidos por una doble relación biológica: la generación (…) y las condiciones del ambiente, que postulan el desarrollo de los jóvenes y que mantienen al grupo, siempre que los adultos progenitores aseguren su función (…) la familia desempeña un papel primordial en la transmisión de la cultura (…) predomina en la educación inicial, la represión de los instintos, la adquisición de la lengua a la que justamente se designa como materna. De ese modo gobierna los procesos fundamentales del desarrollo psíquico (…) y en un marco más amplio, transmite estructuras de conducta (…) De ese modo, instaura una continuidad psíquica entre las generaciones cuya causalidad es de orden mental.”  Jacques Lacan – Pág. 13, 14, 15, y 16 de La Familia – Editorial Argonauta – Biblioteca de Psicoanálisis
(2) Estos pensamientos generalmente no vienen solos también se registran síntomas a nivel somático: ahogos, sudoración, mareos, taquicardia, palpitaciones, sensación de cosquilleo en alguna parte del cuerpo y una intensa angustia.
(3) En las fobias, el miedo se centra en un objeto. Existen fobias a los lugares abiertos (agorafobia), a los espacios cerrados (claustrofobia), fobias sociales (temor a la exposición, al ridículo), y otras como fobias a animales; a modo de ejemplo la "aracnofobia" es una de ellas entre otras. Se podría decir que en las fobias existe un miedo específico mientras que en el conocido como "ataque de pánico" lo que se da es “miedo al miedo”; es decir el sujeto teme volver a repetir la crisis. Sin embargo quien las padece evita aquellas situaciones que considera peligrosas aunque en realidad pudieran no serlo.

Stella Maris Riera, Argentina, Psicoanalista
Terapia del Niño y su familia
Terapia Individual del Adolescente y del Adulto
lic.smriera@yahoo.com.ar

sábado, 9 de abril de 2016

Sábados de Poetas - 9/4 - Cortázar

Para la Serie"Sábados de Poetas"
Julio Cortazar


Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impuso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es un orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en perjuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo. Yo, condenado a ser absuelto irremediablemente por la Maga que me juzga sin saberlo. Ah, dejame entrar, dejame ver algún día como ven tus ojos.

Julio Cortázar, Rayuela.



El, entre tantos otros, me inspiran para intentar crecer un poquito más cada día. Por eso, hoy inauguro esta sección, a la que llamo "Sábados de Poetas". En ella pretendo rendir mi pequeño homenaje a todos aquellos que me permitieron encontrar en los libros mi refugio preferido. Y de paso, deleitarnos ustedes y yo con su lectura. Buen fin de semana!