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jueves, 10 de mayo de 2018

Si Coincidimos en Todo, Alguien está Pensando por Dos




Hoy vino a mi memoria una pacientita que llegó a la consulta hace ya muchos años (por eso me permito citarla aunque no daré su nombre por respeto a su intimidad). Se sentía insegura, sin confianza, pero por sobre todo, desconforme y por supuesto como consecuencia, triste.
Ella soñaba. Pero su madre también.
Vos me dirás y cuál es el problema? El problema es que su madre, soñaba por las dos.
Esta chica a la que nombraré Mariela, sufría.
No encontraba las palabras adecuadas para transmitirle a su familia lo que le pasaba, o al menos, por entonces, parecía ser que ninguna palabra alcanzaba a ser adecuada. No querían oir. Qué hacer cuando llamás llamás y el otro no escucha? O bien te resignás, y vivis una vida apagada, o luchás para hacer/ser lo que te gusta. Creo que dentro suyo una voz se preguntó -si no me oyen acaso podrán verme?- Tal vez...
Su cuerpo comenzó a producir alergias, su piel (ese envoltorio de emociones que llevamos puesto) se cubrió de minúsculos granitos que a modo de coraza la escondían a la vez que la mostraban. Ante esta situación la reacción de la familia fue inmediata: obviamente, la llevaron al dermatólogo 
El resto continuó igual. Hasta que un día (construyendo, de construyendo, re construyendo) emergió su ser. Con esto no vayas a imaginar que su brote "alérgico" desapareció instantáneamente. Lamento desilusionarte, pero esta vez, te estoy contando una historia real. Sin embargo, poco a poco los síntomas (que eran varios más que este...) comenzaron a ceder. Y aún con ellos, (y esta es la parte más importante) M empezó a hacer caso omiso al deseo de su madre y se abrió al suyo propio.
No sin trabajo, no sin dolor, pero sí con la fantástica sensación que produce el hallazgo de salir a tu propia vida.
Como te dije cuando comencé a contarte esta historia,
El Deseo Insiste y Persiste (sólo tenemos que dejarlo emerger, escucharlo) No te resignes, no le des la espalda. Alguna forma habrá para encontrar tu camino. Nunca te olvides: "si coincidimos en todo, alguien, está soñando por los dos" y no hay nada peor que alguien sueñe/piense por dos.
Nos estaremos leyendo. Hasta la próxima.




       E-Mail lic.smriera@yahoo.com.ar
       


viernes, 20 de abril de 2018

Acerca de la Sexualidad (4)

La Homosexualidad en la Actualidad


La psicología actual no considera la orientación sexual como una enfermedad.
Tampoco una elección.
Es decir, no hay nada para curar, tampoco hay nada para cambiar. 
No hay elección (al menos, conciente). Se siente o no siente. Y punto.
………….

Sin embargo y a pesar de todas las investigaciones que hicieron llegar a los pensadores a la formulación actual, sigue existiendo, aún hoy, y a pesar de ello, una resistencia que no permite a muchos, entenderlo desde esta perspectiva.
O tal vez lo entienden… pero como escucho tantas veces, no pueden aceptarlo.

Es que es tan complicado corrernos de las tradiciones y los mandatos sociales.

La cultura nos envuelve, nos predispone, nos condiciona:  
Imaginate, nace tu hijx, la partera te dice: – es una hermosa niña- y entiendo, que eso sólo basta, para tu mente de mami y/o papá, sueñe en rosa.
Cómo escapar de lo que las costumbres dicen? 
La ves crecer, y le comprás muñecas, princesas, jueguitos de té… Y no es que las mujeres lesbianas no vayan a tomar el té… Pero digo… se te hubiera ocurrido regalarle a “tu nena” un juego de carpinterx por ejemplo? Estás loca…  si eso es de varón- … !!!

Los estereotipos, mal que nos pese, existen. Están fijos, grabados en nuestra memoria. Nuestro inconciente colectivo ve una niña y piensa en princesa, piensa en madre, piensa en hogar.

Hace poco alguien subió un video a las redes, se trataba de un acertijo, 9 de 10 personas no lograron la respuesta. Era fácil, sólo había que imaginar que el médico del que se hablaba era mujer. Tan simple como eso, sin embargo, la mayoría, no lo logró.

En fin, re calculando… que a esa pregunta de –por qué se hace tan difícil aceptar la homosexualidad- te digo, no es tan simple. Pero te preguntabas por qué...
Pensemos juntxs: Qué tendría que pasar para que una nueva idea sea aceptada? Alcanza con informarse? Es decir, debería, primero, ser comprendida? 
No es tan sencillo. Si bien el conocimiento ayuda, existe lo que en ciencia llamamos, “la voluntad de verdad de la época”. Qué quiere decir esto? Que "sólo aceptamos aquello que estamos preparados, listos, para aceptar". Quiere decir que puede más la tradición, el universo moral, la ética imperante en cada uno de nosotros, que la explicación del nuevo saber. 

Ya lo decía Weber…

“Las afirmaciones fácticas y los juicios de valor están separados por un abismo lógico absoluto; no hay ningún medio a través del cual el racionalismo científico pueda suministrar validez a un ideal ético en comparación con otro” (…) Y se preguntaba; Qué es lo que la ciencia aporta de positivo, verdaderamente, a la vida práctica y personal?

(pero eso, mejor,  lo dejamos para otro día) …

…………….

Si te interesa seguir leyendo sobre Max Weber (sociología del poder) seguí este enlace: http://www.posmodernia.com/max-weber-sociologia-del-poder/




Contemplar la realidad es como mirar por un calidoscopio
A cada uno, la propia


Stella LaLic Psicoanalista 
lic.smriera@yahoo.com.ar

jueves, 19 de abril de 2018

Acerca de la Sexualidad (3)

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La homosexualidad según pasan los años

En el S. XIX La Psiquiatría, consideraba y clasificaba a la homosexualidad como "una degeneración"... Luego, cerquita del 1900, Sigmund Freud, intentaba con otro nombre propio ( pensá que la homosexualidad casi no se mencionaba) y hasta para él, un avanzado en su época, (el Joven Médico Irreverente que se atrevió, delante de toda la cúpula de intelectuales, llamar al niño: “perverso polimorfo”) aún él, buscando encontrarle entidad, apenas alcanzó a considerarla como una "desviación".  Exactamente decía: “una desviación en el curso del desarrollo psicosexual” que daba lugar a ese tipo de conductas. Por eso, a pesar de que las categorías teóricas eran tres (Neurosis Psicosis y Perversión) por razones largas de explicar en un espacio como este que pretende ser relajado y ameno, la  ubicó dentro de la última,  junto a otras conductas, tales como el fetichismo, el voyeurismo, la pedofilia, la necrofilia, etc, (vergonzoso pero cierto…) quedando así, “señalada” durante mucho tiempo como una  perversión. Años más tardes, la nombró como “inversión” por considerarla “el reverso de la neurosis”…  De esa manera lo dejó asentado en varios de sus escritos.

Creo (y supongo que mi subjetividad se juega en esto) que algo dentro de sí le anunciaba que estaba equivocado. Si la vida le hubiera alcanzado,  probablemente hubiera podido aclarar sus ideas y entender que no se trataba de una enfermedad. Estoy segura que lo hubiera pensado de ese modo. Pero eso, ya es pura especulación (y un deseo de mi parte)
………….

Contemplar la realidad es como mirar por un calidoscopio
A cada uno, la propia


Stella LaLic Psicoanalista 
lic.smriera@yahoo.com.ar




jueves, 10 de agosto de 2017

CHARLAS ENTRE VOS Y YO


El Camino de la Vida
A modo de introducción...
Las crisis evolutivas, también conocidas como crisis del desarrollo, ocurren durante ese proceso, justamente, de cambio, entre las diferentes etapas de la vida del sujeto. El paso de la infancia a la pubertad, de ésta a la adolescencia, de la adolescencia a la adultez, para luego llegar, si la salud y el optimismo acompaña, a sentir el placer de ser unos bellos viejos.
Si se ha tenido una infancia acompañada, sostenida, con un padre presente, contenedor, representante de la Ley y (al decir de Winnicott) una madre lo suficientemente buena, amorosa, ambos respetuosos del deseo del hijo, va a ser mucho más fácil el camino que venga por delante​. Llegar a ser un Sujeto Deseante. Sujeto con S Mayúscula, (diría Lacan: Sujeto Barrado) diferenciándose de aquel, el primitivo sujeto de la necesidad. Ese que por primera vez lloro, demandando alimento y quien luego de oír la voz y sentir el calor de la persona que desempeño entonces la función materna, volverá a llorar... pero ahora "su grito será un llamado" y ya no pedirá (sólo) alimento, pues ya sabe que junto a la leche tibia también llega el abrazo. El sujeto de la necesidad que gritó pidiendo alimento ahora demandará (además) amor.
La familia representa la pequeña porción de cultura de la que se es parte. Ella le permitirá al niño sumergirse en un baño de lenguaje, con una lengua común y compartida, que proveerá de mandatos, otorgará reglas, facilitará futuras identificaciones y con ello, identidad. Una identidad subjetiva y singular que hará del niño, un ser único e irrepetible, el mismo que a pesar de algun déficit tendrá el placer de conocer y disfrutar del libre albedrío.
Familia, lo que quiero transmitirles, es que si todo sale como es esperable, habremos acompañado a nuestro hijo en el viaje que le permita construirse como Sujeto De Deseo. De ahí en más, le espera la libertad de elegir, de tomar decisiones y con ello, ser feliz.

Hablame que tengo Miedo

El siguiente extracto viene a ejemplificar algunos conceptos de la nota anterior tales como sostén, acompañamiento, demanda de amor. Espero te resulte esclarecedora.
Extracto del Cap. El Sentimiento de Soledad del libro La Construcción del Sujeto Ético de Silvia Bleichmar"
(...) Freud trae asociadas las primeras fobias a LA OSCURIDAD y a LA SOLEDAD.
(...) Marca muy bien lo siguiente:
La fobia a la oscuridad puede persistir durante toda la vida y tiene en común con la fobia a la soledad, la nostalgia por la persona amada, que cuida al niño, vale decir, por la madre (...)
Y nos ilustra con el siguiente ejemplo
Dice así: -Una vez oí desde la habitación vecina, exclamar a un niño, que se angustiaba en la oscuridad:
"Tía, háblame, tengo miedo. A lo que ésta respondió: "Pero ¿de qué sirve que hable si no puedes verme?"; y respondió el niño: "Hay más luz cuando alguien habla"
Es Silvia Bleichman quien explica:
Este ejemplo (...) da cuenta de cómo es la voz lo que genera luz, cómo es la voz lo que produce la sensación de acompañamiento.
En palabras de S. Freud:
"la añoranza en la oscuridad se transforma en angustia"
Él parte de la hipótesis de que esta angustia proviene de la libido no aplicada (...)
En realidad, es libido que se encuentra desligada del objeto con el cual ligarse y resolverse. (*)
La libido aparece entonces como atacante interno (...) no logra la resolución y ataca al sujeto desde el interior".
(*) Si este tema te interesa poder seguir los sig enlaces
Adolescencia
Si existe un momento de crisis y conflicto por excelencia, es el que tiene lugar, en el paso de la niñez a la adolescencia. 
Hasta entonces, el niño era sólo un niño, así, sin vuelta alguna. Pero luego, con el término de la escuela primaria, el niño no es tan niño. La llegada de la pubertad hace que su cuerpo comience a cambiar, y también su imagen. Esa imagen que hace que se vea diferente para el entorno, pero que principalmente cambiará para él, dentro suyo. La imagen de sí mismo cobra una importancia que hasta entonces no tenía. O al menos, no con tanto peso. Las hormonas sacuden el cuerpo, también las emociones. Lo confunden, lo avergüenzan, lo excitan. Este cambio representa una crisis, que le incumbe a él, y que además, afecta a su familia. Ay de la familia!
Es ella la que suele llegar al consultorio pidiendo asesoramiento -porque mi hijo ya no es como era antes- -porque se volvió contestador, y nosotros no lo educamos así- -porque se encierra en su cuarto y no sale en todo el día- -porque no se despega del teléfono- -porque le hablamos y ni responde- -porque nos dice que "mi vida es mía" y no nos permite opinar-.
Digamos que estos son apenas algunos ejemplos.
La vida de la familia se modifica, sus costumbres se alteran.
En el hijo soplan vientos de identidad.
Llega la adquisición de nuevas identificaciones. El pensar por sí mismo, elegir, tomar decisiones, hacerse responsable. La sexualidad, el sexo, los grupos, la pertenencia a ellos, la prioridad de los amigos, los nuevos sentimientos, la reconstrucción de los valores adquiridos son sólo algunos de los temas que de acá en más ocupará la atención del adolescente.
Y entonces, nuevamente, ay de la familia!
Cómo comprender, reacomodarse, aceptar a ese Sujeto que se está gestando con libre albedrío, con ansias de independencia y libertad.
Y las normas? - porque mientras viva bajo nuestro techo va a tener que hacer lo que nosotros le decimos. Que esta casa no es un hotel. Que así no le enseñamos-
Los viejos mandatos familiares forman fila en su mente, jugando a cual queda y cuál se irá, trabajo psíquico mediante.
En fin, que así es la adolescencia.
Ay de la familia! 😉




viernes, 9 de septiembre de 2016

No Me Maltrates





Sabías que la violencia ejercida en la familia afecta al niño no sólo en su salud física, sino también en su salud mental?

Sabías que violencia no es solo la que el niño recibe directamente sobre él, sino además la que él (de manera pasiva) está obligado a presenciar? Lease discusiones, peleas entre los padres de la que él participa sin querer hacerlo, sin poder hacer nada, ni cambiar nada*

Sabías que un niño con el que se comunican con un vocabulario soez, con gritos o golpes, presentan (y está científicamente comprobado) futuras conductas que no son las esperables? : falta de concentración, irritabilidad, hiperactividad o su contrapartida la inhibición. Sabías que además se verá afectado en su autostima, su seguridad y confianza? **

*Sólo a modo informativo enumero a continuación diferentes formas de maltrato
1- Maltrato físico
2- Maltrato emocional o psicológico (formas como la hostigación, la denigración, y la negligencia)
3- Maltrato ejercido sobre un tercero en presencia del niño lo que lo convierte en testigo pasivo de la misma
4- Abuso sexual (en todas sus variantes)

* A modo de ejemplo voy a mencionarte algunas de las conductas que suelen aparecer en el niño víctima de maltrato:
1- ausencia de juego por inhibición (miedos que lo paralizan)
2- juegos con contenidos violentos (que pueden poner en riesgo a sus pares o a él mismo, que realizan haciendo activo lo sufrido pasivamente, a modo de catarsis)
3- actitud hiper-vigilante (la que deriva luego en falta de atención o dificultad para la resolución de situaciones problemáticas en otras áreas de su vida ej, escuela)
4- actitud inadecuada hacia los adultos (ej. querer agradar)
5- miedos a los adultos (se perciben gestos en el niño que denotan intentos de querer protegerse ej. brazo que se antepone entre el adulto y él)
6- rehuir la mirada de los otros (el niño adquiere la creencia que cualquier cosa que haga o diga puede ser causante de enojo y la consecuente agresividad. Teme que su mirada lo delate de algo que probablemente ni hizo, pero que él de modo inconciente se culpa en busca de una justificación)
7- silencios, introspección, aislamiento, evitación.

Mamá / Papá
Entiendo que puede ocurrir que hayas aprendido un modo de comunicación que no es el favorable ni el adecuado, es más, tal vez ese modo que resultó ser agresivo, grosero, violento, no te hace bien ni a vos, ni a tu entorno, y mucho menos a tu propio hijo.
Entiendo incluso que a lo mejor hasta no te hayas dado cuenta de lo que estaba ocurriendo. Estabas tan acostumbrada/o a esta forma que ya se hizo "normal" de puro cotidiana. Pero tratarse mal, gritarse, o agredirse, o amenazar te está lastimando a vos y lastima a quienes te rodean, y en este caso estoy hablando muy especialmente de tu hijo.
Por eso, si hasta ahora no te diste cuenta, y luego de leer estas líneas lográs ver que algo de esto está pasando en tu hogar, date una oportunidad y a tu hijo.

El es un niño, no puede defenderse, su estatura no se lo permite, su maduración mucho menos. 

Reaccioná. No permitas que tu hijo esté en riesgo. Permití que tu hijo tenga una vida sana, sin traumas.
Cuidate y cuidalo. Estoy segura que vas a lograrlo.
Y si sóla/sólo no podés no te olvides, pedí ayuda. Vos y tu hijo, lo merecen.

Lic. Stella Maris Riera - Psicoanalista
Terapia del Niño y Su Familia
lic.smriera@yahoo.com.ar





lunes, 8 de agosto de 2016

Cuando los ojos de él sólo miraban los míos (Anecdotario)


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Diálogos de diván
Me lo contó apenada. Dijo recordar aquel tiempo, en que los ojos de él, sólo parecían mirar los suyos. Cuando no había un afuera. Cuando la palabra dos, no aparecía en su vocabulario. Mientras me lo decía lloraba. -En esa época éramos sólo uno, su mirada bastaba para saber lo que necesitaba, una simple pregunta y al unísono surgía una misma respuesta -. 
Hizo un silencio. Tomó un pañuelo de papel que había a su lado, secó sus lágrimas y con una mueca parecida a una sonrisa, expresó: – no… si no es tristeza, sólo reflexiono sobre cuánto hemos cambiado - El es feliz con su música, yo con mis libros, a veces ambos lo somos al ver una vieja película, tomando un mate, coincidiendo; y si bien hay días en que apenas nos cruzamos, y otros, en los que la urgencia cotidiana nos tiene corriendo a cada uno en lo suyo…¿sabe? a veces ocurre. Es cierto, ocurre poco… pero cuando sucede, la magia aparece nuevamente entre nosotros, y los ojos de él, sólo parecen mirar los míos -.
Stella Maris Riera – Buenos Aires – Argentina (1958)

De Historias Irreales y no tanto… Parte 3: Nostalgias

martes, 19 de julio de 2016

PROCASTINACIÓN. -Mejor lo dejo mañana... -


PROCRASTINACIÓN
Es el hábito de retrasar las decisiones y / o actividades. 
Características de personalidad, tales como el perfeccionismo y la autoexigencia, se suman a la procastinación para jugar el juego de "mejor lo dejo para mañana".
La falta de tiempo también es una excelente excusa que se agrega para hacer más solvente aún la decisión (in-decisión?) tomada. 
De este modo, se evita realizar tareas porque el Sujeto "cree saber" que no hay garantía de éxito. 
La pregunta sería -¿existen las seguridades?- La respuesta es -no-. Por eso, sólo se trata de aceptar la incertidumbre. Lo único seguro es que no podemos predecir qué va a suceder luego, ni de qué modo, ni con qué precisión. Ni siquiera podemos predecir si va a suceder.  
Lo cierto es que ante esta situación el miedo a fracasar se vuelve intenso. La perfección se torna compulsión, y es en este punto, donde comenzamos a hablar de "sufrimiento". 
A estas alturas te estarás preguntando cómo hacer para salir de esto?
Es muy importante recuperar la seguridad, primero en vos mismo, luego poco a poco, se hará extensiva hacia los demás.
Para ello, un secretito: A partir de hoy, proponerse metas a corto plazo, chiquitas, y alcanzables. 
Y animate, tomá el riesgo, pegá el salto, que como escuché por ahí, "si saltás, la red se abre".
Intentalo, y si solo no podés, pedí ayuda.

Stella Maris Riera - Psicóloga - UBA 


jueves, 14 de julio de 2016

PERSONAS QUE NO PUEDEN CONTROLAR SU IRA


Si te enojás fácilmente, si tu enojo te desborda, y por sobre todo, si estás leyendo esto, y te reconocés como una de esas personas que no consiguen controlar su ira, entonces tal vez te resulte beneficioso que aprendas a reconocer las señales que suelen aparecer antes que ese impulso te desborde.
El cuerpo SIEMPRE avisa. Sólo tenés que saber escucharlo. De este modo, podrás anticiparte a ese impulso que te hace caer en situaciones violentas, que ponen en riesgo a tu entorno y seguramente a vos mismo.
Estas señales suelen ser: sudoración, calor intenso, temblores, pensamiento rumiante o idea fija, palpitaciones, etc. Pueden darse juntos, o de forma aislada. Es muy importante reconocerlos porque te ayudarán a anticiparte.
“Si podés anticiparte a tu ira posiblemente puedas controlarla”.
La finalidad de este informe es dejarte un aporte para que puedas hacerlo:
1- Tomá distancia: Un “tiempo afuera” podría ayudarte. Alejate del momento del conflicto; para que quede claro “te vas”… si te quedás ahí, la violencia se hará una bola de nieve que irá creciendo y que te resultará difícil de parar. Pero si te alejás, podrás calmarte, y volver cuando haya pasado. Ya tendrás oportunidad de aclarar las cosas en otro momento.
2- Quitá la atención de lo que te está enojando (para ello, buscá cuál es el recurso más adecuado para vos, el que mejor te ayude a lograrlo). Podrías probar con el control de tu respiración: P. Ej. acostado, respirá profundo y exhalá lentamente. O mejor aún: sentado, con tu espalda erguida, con tus manos tomando tu cuerpo a la altura de las costillas, respirá cortito, con la boca puesta en pico, lentamente, tantas veces como sea necesario, hasta que sientas que no entra más aire en tus pulmones y luego, también muy lentamente, exhalá del mismo modo. Repetilo tantas veces como te resulte necesario. Cuando te sientas más sereno podrás volver.
3- Encontrá entre las cosas que te dan placer (música, caminata, etc) aquella que te permita separarte del conflicto.
4- Pedí ayuda
Nunca olvides el punto 4, porque SALIR SE PUEDE.

Stella Maris Riera - Psicoanalista UBA 


SÁBADOS DE POETAS (y otras yerbas, claro) - FRANZ KAFKA


LA OMNIPRESENCIA DE LA PÉRDIDA 
En uno de sus cuadernos dos años antes de morir Franz Kafka escribió: "¿Y si esto que he imaginado fuera, sin yo saberlo, algo real? Esta historia que sigue podría ser una de ellas. Dice así: 
Un año antes de morir Kafka vivió una experiencia muy insólita. Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: había perdido su muñeca. Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.
Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:- “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras ...“- Este fue el comienzo de muchas cartas.
Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original . Una carta adjunta explicó:-" ‘mis viajes me han cambiado … “ 

martes, 12 de julio de 2016

Yo te amo incondicionalmente… Yo, te quiero incondicional



Creemos que el amor incondicional es el mejor, el más elevado, altruista, generoso. 
Sin embargo, "no todo lo que reluce es oro". 
Como sabrás, en todo vínculo existen o deberían existir acuerdos o pactos. Pactos que a veces serán concientes, a veces inconcientes, algunos estarán silenciados otros se pondrán en palabras. Estos acuerdos ayudan a la comunicación y el entendimiento.

Cuando un vínculo, cualquiera sea, está atravesado por la incondicionalidad, vayamos con cuidado, estamos frente a una relación enferma.

Tal vez estés preguntándote: ¿por qué tendría que estar mal ser incondicional para el ser amado? Si lo querés tanto que darle todo resulta poco, y complacerlo, y verlo sonreír, forma parte de los mejores momentos.

Entiendo que esta vez no hay que buscar demasiado para encontrar una respuesta.

En los vínculos amorosos, como en cualquier otro vínculo, deben existir límites, y no ser incodicional es comenzar a ponerlos. De lo contrario, si así no fuera, todo vale, y ¿sabés? cuando todo vale, se corren muchos riesgos que lamentablemente suelen dejar marcas. Algunas en el cuerpo, otras en la psiquis. Eso, siempre y cuando tengas tiempo de notarlo, y esa incondicionalidad no te lleve a la muerte. 

Si estás atravesando por una relación donde sentís que das todo, y más, donde para ser feliz, tenés que conformar al otro en cada reclamo, o donde el hostigamiento, o el abuso, o el sometimiento estén siendo parte de tu vida, correte de ese lugar, poné límites, y si con eso no alcanza, retirate.


Si solo no podés, pedí ayuda. 


Stella Maris Riera - Psicoanalista UBA 
lic.smriera@yahoo.com.ar 

miércoles, 29 de junio de 2016

Mi hijo no hace caso - La Clínica con Niños: La Torre de Hanoi Parte 2


ANECDOTARIO
Clínica con Niños – La Torre de Hanoi

Este niño que a partir de ahora llamaré Juan,  se dispone a “jugar” con la torre.
Escuchó la consigna, dijo haberla entendido, y va a comenzar. Está concentrado.
Los primeros tres discos los mueve “sabiendo” cuáles son los movimientos que debe realizar. Luego del cuarto disco, los movimientos comienzan a ser más, y menos efectivos. Continúa muy concentrado. Su atención está puesta sólo en su su próxima jugada. El silencio invade el consultorio. Comienza a ponerse inquieto (lo noto porque hace un movimiento repetitivo con su pierna, y se acomoda una vez y otra en el sillón, cada tanto, resopla “mostrándome” que está cansado). Sin embargo, persevera.
En ningún momento intenta abandonar el juego ni volver a empezar. Insiste. Los minutos pasan y los movimientos se vuelven confusos, ya no tienen la lógica con la que había comenzado en sus primeros tres. Intervengo preguntándole qué siente. Responde que nada. Está contrariado. (Yo estoy observándolo. Esto impide que haga trampa, que pueda, a su antojo, cambiar alguna regla –pero esto es solo una presunción-)
Ya pasó media hora desde que comenzó la sesión y la posibilidad de resolver la torre antes que termine su hora, se va alejando. Su inquietud se hace manifiesta.
Le comento que ya está por llegar su papá y que si le parece bien podemos dejar “el juego” en suspenso para terminarlo la semana próxima. (Cabe aclarar que en otras oportunidades y con otros juegos la ansiedad de este niño no habría permitido dejar algo inconcluso para terminarlo en otro momento) Pero esta vez, accede.
La torre queda apoyada a un costado suyo con seis discos ubicados de forma correcta. Entonces, se apoya sobre su espalda y sin mediar palabra, llora. Le pregunto por qué llora, si quiere hablar de lo que le pasa, pero no contesta. Suena el timbre (su papá está en la puerta, viene a buscarlo). Se levanta para irse y antes que lo haga, intervengo:

-Hoy fue un día importante, estuviste mucho tiempo intentando resolver la torre y aunque no llegaste al resultado que esperabas, insististe… y si… te enojaste un poquito, pero supiste controlar ese enojo. Eso es positivo. También te angustiaste. Se que te apena no haber logrado lo que esperabas… pero tenés que saber que en el juego como en la vida, no siempre se gana, que lo importante es lo que hacemos para alcanzar lo que queremos y que cuando algo no resulta como esperamos se puede pensar en otras formas de solución. Está bueno ser perseverante, pero a veces hay que reconocer que estamos equivocándonos, y tal vez, pensar en la posibilidad de cambiar el modo de actuar. A lo mejor haya que revisar lo que hicimos, y volver a comenzar, en lugar de insistir e insistir en lo que no nos permite avanzar. Si siempre hacemos lo mismo, siempre obtenemos el mismo resultado. De los errores también se aprende. Como en la vida ¿viste? –

Cuando Juan vuelve a la sesión siguiente la torre sigue en el mismo lugar que él la dejó Entra rápido (antes que yo llegue ya está de nuevo, intentando “resolver su problema”) Esta vez lo hace con movimientos seguros y más rápidos. No hay angustia ni enojo. Si hay dedicación y empeño. Llega hasta el disco 8. Termina su tiempo. Se va contento. (¿será que ha avanzado esta vez, un poquito más?) A la siguiente sesión la torre continúa en su lugar. Sólo faltan dos discos para alcanzar la meta propuesta. Pero esta vez Juan me pregunta si puede mostrarme un juego, que quiere hacer otra cosa. Le contesto que como él lo desee.
Juan saca su computadora de la mochila y pone un juego en el que “debe sortear obstáculos” y de este modo avanzar pasando pantallas. Lo hace una vez, pierde una vida. Vuelve a comenzar. Lo hace nuevamente. Pierde otra vez. Vuelve a comenzar y cuando lo hace comenta: esta vez voy a hacerlo de otra forma. Y avanza. Se lo hago notar – en el juego como en la vida no siempre se debe insistir en la misma forma de proceder, darse cuenta a tiempo del error, y cambiar te dejó llegar más lejos – Sonríe y comenta – la próxima vez termino la torre –

Y colorín colorado, este proceso, no se ha terminado…



Stella Maris Riera - Psicologa - UBA 


Mi hijo no hace caso - La Clínica con Niños: Torre de Hanoi (parte 1)


Un niño no llega a terapia, "lo traen". Un niño no demanda tratamiento, "lo hacen sus padres". Un niño no siente que tiene un problema, el problema "lo tiene su familia". Con lo cual, el trabajo con un niño no es tarea sencilla. Hay que generar un vínculo y con suerte, con el tiempo, su propia demanda.
Requiere de un largo e intenso proceso, donde el niño y también el terapeuta, irán buscando / encontrando, diferentes formas de acercamiento y comunicación.

Como muchos ya saben el juego es el medio privilegiado para transitar este camino que poco a poco nos irá llevando a alcanzar pequeñas metas.

Hoy quiero contarles acerca de un juego que en el ámbito de la clínica se transforma en una herramienta de evaluación y diagnóstico como tantas otras.

                                                     

Se trata de la conocida Torre de Hanoi: es un juego al tiempo que un test. 
Permite evaluar la función ejecutiva del niño. Esto se debe a que su resolución requiere de planificación, control y organización. Además se necesita pensar, perseverar, preveer movimientos.
Este juego, al igual que muchos otros, le permite al niño encontrarse con sus sentimientos y emociones tales como frustración, enojo, ansiedad, y angustia. 
Cada niño tendrá SU encuentro particular y subjetivo con el "juego". 

En fin, una herramienta más en la clínica con niños. 

(Si te interesa leer un caso clínico seguí el siguiente enlace Torre de Hanoi (Parte 2)

http://sublimaressanar.blogspot.com.ar/2016/06/mi-hijo-no-hace-caso-la-clinica-con_94.html








miércoles, 15 de junio de 2016

Mi hijo no hace caso – La Clinica con Niños

Si este tema te interesa seguí los sig enlaces
http://sublimaressanar.blogspot.com.ar/2015/06/mi-hijo-no-hace-caso-descontrol-de.html
http://sublimaressanar.blogspot.com.ar/2016/06/mi-hijo-no-hace-caso-cuando-el-nino.html

La clínica con niños tiene una peculiaridad: no es el niño sino los padres quienes solicitan la consulta. Por eso, la transferencia con los padres, es indispensable.
El analista tendrá que tomarse tiempo. Un tiempo que no es el de él, sino de los papás y del niño. A medida que las entrevistas se vayan sucediendo, se irá construyendo el vínculo. En ese vínculo surgirá el sujeto, y con él, también surgirá la demanda, para tratarlo, a la espera de aliviar su sufrimiento.
Las fantasías inconcientes de los padres, tienen efecto sobre los hijos, y si tenemos suerte, tal vez, podamos oírlo en su discurso, verlo en su juego o inferirlo en sus dibujos.
Así por ejemplo, y sin pretender caer en falsas generalizaciones, las zonas sombreadas y el lugar donde éstas se ubican, son tenidas en cuenta a la hora de ver los conflictos; así como una boca grande y dentada descubre, aún, lo más escondido. Por supuesto vale aclarar que si bien los niños se manifiestan en sus dibujos, éstos se complementan con el resto de sus diferentes expresiones. Ninguno de estos ítems tienen valor aisladamente, la vida no es causa y efecto, y nada es analizado como los viejos jeroglíficos de la antigüedad. Estos datos son a modo de ejemplo, para contarles acerca de todo aquello, de lo que el niño, aún sin quererlo, puede expresar.
El inconciente persiste e insiste, y de alguna forma encuentra el modo de manifestarse.
Los niños, lo hacen como pueden: a veces es a través de la palabra, pero cuando esto no sucede, es en un sueño o un síntoma, o como vemos, en un dibujo donde el inconciente encuentra una vía regia para saltar la barrera de la represión y salir al exterior.
Los niños, además de niños, son sujetos. Tienen mucho para decir, sólo necesitamos animarnos a escucharlos.
En esa escucha algunas veces, nos encontraremos con un conflicto que será individual; otras veces, el síntoma del niño será sólo un emergente de un conflicto familiar. Entonces tendremos que comenzar a usar el plural y si tenemos suerte, esta familia dejará de nombrar al niño como “el enfermo” para admitir: “algo nos está pasando”.
Como siempre, y para todos los casos, LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES, ES UNO DE LOS PILARES PARA LA SALUD MENTAL DE LOS HIJOS.

Stella Maris Riera – Psicoanalista – UBA 

Mi hijo no hace caso - Cuando el niño hace un síntoma

Seguí leyendo sobre este tema en
http://sublimaressanar.blogspot.com.ar/2015/06/mi-hijo-no-hace-caso-descontrol-de.html

Un niño hace un síntoma, y en líneas generales es en la escuela, donde ese síntoma se despliega primero. La familia comienza a recibir notas, y se les cuenta acerca de los reiterados llamados de atención. Entonces en el hogar se comienzan a poner en marcha diferentes recursos para que el comportamiento del niño mejore, hablan de responsabilidades, utilizan premios, castigos, se sienten tristes, se enojan. Se ponen felices con cada logro, se frustran con cada equivocación. Finalmente desde la escuela llega la sugerencia para la consulta psicológica. La familia, presionada por las autoridades, de acuerdo o no con ello, me visita.
¿Será ésta una consulta deseada? ¿O simplemente estarán complaciendo el requerimiento de la Institución?
Escucho a esos papás, y luego al niño. Me tomo el tiempo que considero prudente para conocerlos y para que ellos, también me conozcan.
El tiempo que a mi criterio sea prudente y necesario para hacer de esa consulta obligada, una demanda deseada.
Comienza un trabajo que para mí será familiar. Y será únicamente de este modo que aceptaré trabajar con el niño, porque entiendo que de nada sirve una o dos horas de terapia semanal o la píldora mágica que lo calme, si al cerrarse la puerta del consultorio el niño vuelve a un ambiente caótico.
Si pretendemos un niño atravesado por el orden y la ley, esa ley deberá primero, atravesar a sus padres.
El hábito, la rutina diaria, sin sorpresas ni sobresaltos, harán que el niño alcance su propio orden interno; que logre sentirse confiado y seguro. No habrá esperas fallidas que generen incertidumbre o frustración; o ansiedad, descontrol, miedo, o enojo. En síntesis, dejará de haber esas diferentes formas de sufrimiento que hacen llegar a los padres a la consulta.
Entiendo, que somos nosotros, los profesionales de la salud, quienes debemos darnos y darles tiempo. Un tiempo suficiente para transitar el camino, el andar, pero también la espera. Hacer nuestro trabajo de manera concienzuda. Sin prisa pero sin pausa.
Los niños requieren de nuestra mirada. Y al decir mirada, no digo intromisión, digo, simplemente, mirada. La vieja “observación del médico de cabecera” que parece haber quedado sepultada en el olvido, entre las telarañas de los libros viejos.
Digo: ocupémonos del niño pero también de su familia.
Miremos viendo un poquito más allá y por qué no, mas acá. Veamos sus costumbres, sus miedos, sus reacciones, sus ansiedades. Preguntemos, seamos entrometidos. Tenemos que conocer cómo viven. De qué espacio disponen, cómo se alimentan, cómo y con quién duermen. Cómo juegan, si lo hacen o no. Si sus juegos son activos o pasivos, si son reglados, si necesitan del desplazamiento, o si permanecen quietos. Si conversan, si pueden escuchar. Si dibujan, si pueden mancharse y disfrutan con ello. Si modelan utilizando elementos blandos, si son creativos, estructurados, plásticos, rígidos o flexibles.
Ésta es sólo una lista de las tantas cosas que intento ver en los niños a la hora de pensar qué les está pasando. Si le está pasando “a él” o “sólo es él quien hace el síntoma en la familia.”
Tal vez este niño revoltoso o inquieto, este niño que no consigue prestar atención, o no logra resolver problemas, o comprender textos… Tal vez este niño con regulares en la columna de conducta en el boletín, o el insuficiente en las pruebas, sólo es un niño vulnerable.

No puedo generalizar ni asegurarlo. Pero digo, sólo tal vez, este niño es el que puede expresar el conflicto familiar, latente o manifiesto, del que nadie más sabe, puede, o quiere hablar.

Stella Maris Riera - Psicoanalista - UBA 

lunes, 30 de mayo de 2016

Del Pensamiento como rodeo necesario al Pensamiento Rumiante



Pensar Antes de Actuar
Frase que suele reiterarse en el intento de ser comprendida y asimilada.   
La conducta, tantas veces impulso fuera de control,  requiere del pensamiento para ser una reacción evaluada en sus posibles y diversas consecuencias. De lo contrario se queda en ese intento, infructuoso y frustrante.
Ya Freud comenzó a pensar en este tema cuando teorizó el principio de placer y el de realidad, definiendo a este último, como el que rige el funcionamiento mental, diferenciándose del primero, por ser un “principio regulador en la búsqueda de la satisfacción”, intentando que ésta llegue, no ya por los caminos más cortos, sino mediante lo que se conoce como RODEO, que no es más que el pensamiento del que te estoy contando. Es decir, “hacer un rodeo”, en nuestro caso “pensar”, sería algo así como “lograr un desvío en la acción propuesta”.

Pensar Antes de Actuar
Sería entonces el paso necesario para lograr cierto dominio sobre los impulsos
Para anticipar la consecuencia de esa acción. Para evaluar beneficios y perjuicios previamente a ejecutar determinada conducta. Para hacerte responsable.



Ahora bien, qué ocurre cuándo ese pensamiento, tan necesario para no caer en conductas no esperables, se transforma en un constante sonido en tu cabeza?
Ese pensamiento, que se instala y se convierte en rumiante, porque al igual que las vacas masticás las ideas una vez y otra y otra más.
Ese pensamiento, rasca tu cabeza “por dentro” del mismo modo que te rascarías por fuera, si te hubiera salido una alergia gigante.
Ese pensamiento llena tus horas, acapara tus días, te encierra en su círculo vicioso, te vuelve su esclavo.
Pensar, pensar, y pensar. Nada menos saludable. Tus energías se desequilibran, pueden excitarte o agotarte. Pero lo más importante es que tu pensamiento “te define” porque con base cierta o errada, será el que vaya construyendo tu cotidianeidad. Tu realidad será acorde a ese pensamiento, porque no hay nada más subjetivo que la realidad, de ahí la importancia de darle a éste el lugar y tiempo preciso, ni más ni menos de lo necesario, porque de lo contrario, deja de ser el rodeo deseado para convertirse en el pensamiento obsesivo.
El pensamiento rumiante te hace perder tiempo y energía, y por supuesto determina tu estado de ánimo, el que a su vez, determinará la calidad de tu día a día.




La propuesta es:

Intentá poner distancia entre ese pensamiento perturbador y vos. Alejarte, te va a permitir ver con mayor claridad, analizar si existen mandatos o creencias familiares que pudieran estar influyéndote, y entonces comprender si esa influencia está siendo negativa, si está generándote temores o preocupaciones, que de tan reiteradas y habituales en el seno familiar, se han naturalizado y convertido en tus propios patrones a seguir. 
Otra posibilidad es probar con vaciar tu mente, eso te va a traer calma: buscá una música que te plazca, y por un rato, sólo dejate ir. 
Si con eso tampoco alcanza, hacé de esa distancia un hecho literal: salí a caminar o practicá la actividad que más te guste.


En fin, que si se trata de pensar, que sea en “el aquí y ahora” porque el pasado ya pasó y el futuro sólo es incertidumbre. 


domingo, 29 de mayo de 2016

TeStiMoNiOs de VidA - Colitis Ulcerosa: "Mis mierdas y yo"

Este testimonio llega a mí por mail con esta nota. La misma me pareció relevante, por lo que decidí incluirla en el relato. Dice así: "Stellita me parece que es muy largo, lo dejo en tus manos, el título por ahí no es el más "fino" si querés modificalo. TE QUIERO!" 
Por supuesto, no fue modificado. Gracias Valeria, por tu esmero al escribirnos y contarnos tu historia y por tu confianza al elegirme para que la comparta.  



Me llamo Valeria, tengo 40 años. Después de varios años de crisis con mi primer marido, aparecieron síntomas de inflamación abdominal, mucho dolor, hasta 7 deposiciones  diarias, todo lo que comía lo despedía automáticamente, con abundantes sangrados que me llevaron a varias descompensaciones por disminución de glóbulos. Sentía también mucho cansancio y descendía de peso al no retener no sólo los alimentos, sino las proteínas de los mismos. Consulté con un gastroenterólogo y en el año 2002 me diagnostican Colitis Ulcerosa.  
La Colitis Ulcerosa consiste en la formación de úlceras en el intestino que frente a situaciones de estrés comienzan a sangrar.

Me hacen una video-colonoscopía. En ella toman muestras de distintas partes del intestino (biopsias) - (1)
Yo en las primeras videos entraba muy angustiada por miedo a lo que fueran a encontrar, con lo cual al despertarme manifestaba ataques de ansiedad, que duraban hasta eliminar los restos de anestesia (por suerte ya no me ocurre). Luego del primer estudio encontraron que la última parte del intestino estaba totalmente ulcerado y lastimado y debido a la ubicación de las lesiones no había chance de operarme, así que comencé con tratamiento medicamentoso. Al darme los resultados me explican: 

La Colitis Ulcerosa es una enfermedad reumatológica y autoinmune

Mi organismo se estaba agrediendo a sí mismo,  por lo cual parte importante del tratamiento consistiría en un tratamiento psicológico. En él pude ver que no era casual que la parte de mi organismo afectado fuera el intestino, donde se acumulan los deshechos y, claramente, las mierdas de uno.
Así fue que comencé a rever cuáles eran aquellas cosas que intentaba retener, esas que no podía expresar de otra manera más saludable, entendiendo que todas las dificultades no resueltas terminan generando síntomas en el cuerpo.

Realmente no fue fácil para mí ver tantas cosas que dormían en mi inconsciente.
Debí hacerme  cargo de esta enfermedad la que me haría tomar mucha medicación.
Me peleé conmigo, me resistí a esta nueva vida, y muchas veces abandoné el tratamiento justificándome a mí misma que era por la falta de garantías. Durante los 14 años que siguieron hasta el día de hoy, tuve muchas recaídas, las mismas siempre vinieron de la mano de situaciones angustiantes (definitivamente no lograba expresar mis emociones de otra manera). Aún hoy, sigo en el camino de tratar de superar este inconveniente, a fin de vincularme desde la otra cara de la moneda que también soy. En vez de ser el enojo, poco productivo pero funcional en mí durante mucho tiempo (porque de alguna manera algún beneficio obtenía debía lograr mostrar  que puedo desde otro lugar, menos “rebuscado” exponer lo que quiero decir, pedir, aceptar y amar. Me parece importante destacar que nada de las conclusiones a las que llego hoy,  existirían, si yo no hubiese aceptado, previamente, que necesitaba y me merecía una vida más saludable. Me merecía la ayuda de un profesional que transitara conmigo este camino para entender qué era lo que me ocurría y por qué. Entender de dónde venía, qué patrones de mi familia de origen se repetían, cómo era la comunicación durante mi niñez y adolescencia, qué me gustaba y qué no de mis padres y qué de todo eso, se repetía, consciente o inconscientemente en mi vida o no.

Luego de varios años y antes de lo anteriormente nombrado (conclusiones a las que llego hoy después de mucho camino recorrido y un fuerte compromiso conmigo misma)  surgió la recaída más fuerte: se comenzó a barajar la posibilidad de estar frente a un cáncer de colon. El tratamiento se tornó mucho más invasivo, modificaron la medicación, y debí volver a empezar con una nueva aceptación, la posibilidad de una nueva vida. Debido a lo costoso del tratamiento me aconsejaron tramitar un CUD (2) y así lo hice en el Hospital Penna, donde se tramitan los CDU de todas las enfermedades viscerales (3) A partir de ahí no tuve que pagar más el tratamiento.

En el medio de esta nueva recaída había vuelto a apostar al amor. Nuestro mayor deseo era tener un hijo juntos, fruto del amor inmenso que sentíamos (4). 
Luego de dos meses el cáncer fue descartado y para sorpresa de todos llegaría Santiago. Los siguientes 9 meses, repararon mis energías (y mis intestinos) 
Una suerte de aire mágico borró mis miedos, mis angustias, mi fe en Dios aumentó notablemente (sin duda esto no solo era un milagro sino una bendición para toda la vida como lo son todos los hijos que uno decide tener) Tan deseado y mágico fue este embarazo como la manera en la que los síntomas de mi enfermedad empezaron a disminuir notablemente


A los 2 años, a mi hija de 18 años le diagnostican una enfermedad reumatológica, autoinmune y crónica, como la mía, en su caso, afectaba todas las mucosas del organismo incluido el aparato digestivo, perdió el 70 % de la vista de un ojo que gracias a un tratamiento fuertísimo lo recuperó, ahí los médicos empiezan a explicarnos acerca de los antecedentes familiares y la carga genética.

Esa fue la situación más difícil de mi vida. Me llevó a una nueva recaída pero… también a un nuevo hallazgo:  mi enfermedad no debía ser tratada sólo en gastrenterología sino que, tenía que consultar urgente con un reumatólogo (cosa que yo me estaba enterando en ese momento). Con el nuevo tratamiento encuentran  lesiones en la zona del sacro (yo refería un dolor terrible como si fuese ciático) que se debían a una sacroileitis (5) Hoy me encuentro muy bien, con un equipo de médicos que trabajan en conjunto, porque estas son enfermedades multisistémicas. Quiero aclarar que si bien la dieta es muy importante porque hay alimentos que no puedo consumir... 


Aprendí que todo pasa por mi cabeza. (6)

Aprendí que mi estabilidad emocional se refleja (en mi caso)
en mis intestinos y mi espalda.

Aprendí a rever de qué manera suelto las emociones contenidas y qué mochila me está pesando más que de costumbre.

A mí me salvó la vida mi fe, mi equipo médico, mi fuerza y compromiso, pero por sobre todo, el proceso de terapia, donde aprendí a ver la realidad con otros ojos.


Gracias por este espacio, espero poder ayudar a otras personas con mi experiencia.

Valeria


NOTAS
(1) Este estudio requiere una dieta anterior y la toma de varios litros de laxante ya que para poder ver el intestino por dentro el mismo tiene que estar totalmente limpio- (para mí, esa era la peor parte del estudio, porque al llegar al centro médico te ponen un suero con un sedante para estar dormida durante el procedimiento). 
(2) CDU:  certificado único de discapacidad.  
(3) y discapacitantes (con todo lo que emocionalmente ello implica)
(4) la doctora que me atendía me dijo que sería imposible que quedara embarazada por el tratamiento que recibía, sin embargo una vez descartado el cáncer de colon, y estabilizado mi organismo en general, podía intentar
(5) inflamación de la articulación que es sumamente frecuente en pacientes con colitis ulcerosa
(6) yo puedo comer un plato de papas fritas y si estoy tranquila no me va a hacer nada, de la misma manera que si me tomo un vaso de agua estando nerviosa me puede caer como una bomba.